jueves, 24 de enero de 2013
Abel Pintos:el artista más convocante de la historia del Festival de Cosquín
Por Eugenia Guzmán.-
Desde la tarde se podia anticipar lo que sería la quinta luna coscoina, inolvidable.
Abel Pintos volvió a confirmar que su talento, su entrega, su humildad y grandeza artística son auténticos y su público lo mimó nuevamente batiendo record histórico en la Plaza Próspero Molina-. 15 mil personas dijeron presentes para ovacionar al joven artista.
TESTIMONIO
En Conferencia de Prensa, Pintos manifestó: ´No creo que el cien por ciento de convocatoria deba atribuirse a un solo artista, este festival es de por si convocante, todos los que vienen a compartir su propuesta tienen su público y tal vez muchos de los que están esta noche ni me han sentido nombrar´, fiel a su humildad, recordó a Mercede Sosa, León Gieco y destacó la presencia de Víctor Heredia en el escenario.
UNA NOCHE INOLVIDABLE
Una hora de show fueron suficientes para que el artista de más de 15 años de carrera, confirmara su historia de amor y admiración con un público que se encargó de retribuirle con gritos, aplausos, baile y hasta ´pogo´, cada interpretación realizada.
Promediando la noche, mas precisamente a las dos y media de la madrugada, la plaza se veía repleta de gente ansiosa por el artista principal de la programación. Sus seguidoras gritaban sin cesar, Abel Pintos se hacia presente con look urbano, sombrero negro, jean, remera y camisa abierta. Fresco, dinámico, atractivo, dulce y por sobre todo real.-
Fuente: http://www.terraviva.com.ar/noticias.php?IdN=2353&Localidad=7
Abel Pintos hizo historia en el Festival de Cosquín
El joven cantautor se presentó esta madrugada consiguiendo un lleno histórico de la Plaza Próspero Molina. En un show impecable en lo sonoro y en lo emotivo, puso todo lo que tiene en calidad vocal y expresividad.
Cantó todos sus éxitos y otros temas que ya forman parte del cancionero popular. Abel Pintos provocó un temblor de gritos en la Plaza Próspero Molina que vivió, según los organizadores del Festival del Folklore, una noche histórica con lleno total de sus instalaciones.
El joven cantautor, surgido cuando era un niño en la década de 1990 en esa misma plaza, agradeció el afecto de sus fans y del público mayor que también coreó sus temas.
Fue después de las 2 de la madrugada. La plaza estalló cuando apareció en escena quien es hoy el máximo referente de la música popular argentina en cuanto a convocatoria. Con una banda que no tuvo fisuras, Abel Pintos mostró profesionalismo y manejo escénico descubriendo una nueva forma de mostrar la música popular a las nuevas generaciones. Más atractiva, menos acartonada y sobre todo, de mucha calidad.
Lo precedió el español David Palomar quien conmovió a todos los presentes con una interpretación magistral de canciones de Chavela Vargas y una versión españolizada de Los ejes de mi carreta, de Atahualpa Yupanqui.
martes, 22 de enero de 2013
“No me encierro en ningún género musical” (Revista El Federal)
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A los 28 años se consolida como un artista libre, con un estilo propio en donde confluyen varios géneros y un tratamiento desprejuiciado de ellos. Estrena un disco con aires electrónicos de sus temas clásicos y habla de todo: el folklore, el cruce de ritmos, su estrategia para vender discos y sus ganas de escribir un libro.Victoria Bazán sube a la camioneta de papá y apoya sus tres añitos a pata ancha. No pone condiciones usuales para el paseo. Ni caramelos ni juguetes ni globos coloridos. Tiene una ante la cual no declina, sino rompiendo en llanto: sólo pasea con papá si en el estéreo suena Aventura o Cactus, sus canciones favoritas. “Poné Abel, papu”, le pide Vicky a papá Víctor, quien, derretido, sube el volumen y tararea con ella alguna de las canciones de Abel Pintos, un artista que atravesó diagonalmente generaciones y géneros hasta hacer nacer eso que puede conocerse como el “estilo Abel”.
Todo está en vos. Llega con la cabeza hundida en una capucha, el paso apurado y el ceño apretado por una garúa que se congela en el aire de Buenos Aires y tarda en caer, como en una escenografía de película londinense. Puntual, simpático, pide un sándwich que se pierde en un matorral de hojas verdes que lo acompañan y, mientras bebe licuado de frutilla, naranja y jengibre con azúcar, habla. Porque Abel Pintos, además de cantar con fervor, habla con fervor. “Estoy cumpliendo 15 años de carrera discográfica y, al mismo tiempo, estoy en pleno crecimiento. Eso me genera una situación muy armónica: tengo el aplomo del que vivió muchas cosas y la inquietud del que sabe que todavía adolece de mucho conocimiento. No soy un adolescente en la vida, pero sí en la música. Este disco significa parar la pelota. El éxito que fue creciendo disco tras disco se fue dando de manera paulatina, a medida que yo me iba desarrollando como persona y como artista”, suelta.
Con “Reevolución”, su disco más popular, su convocatoria se reafirmó en una geografía popular: su nombre se hizo número puesto en los festivales y sumó público al que ya tenía. “Para ellos hicimos un resumen de estos 15 años. Pero no quería un disco de catálogo, sino un trabajo que marque un crecimiento.” Habla de “Sueño Dorado”, bautizado con el nombre de la primera canción que Abel escribió. “Tendríamos que haber hecho un disco doble para meter todas las canciones que signifiquen mucho para mí y para mi público. Quisimos
hacer un balance para el público nuevo y, al mismo tiempo, aportar canciones para los que me siguen.”
Con principio y sin final. Es difícil saber si éste que lo tiene andando por el país es el mejor momento de su carrera. No porque no se sepa qué hay detrás, sino porque Abel es un artista sin techo y entonces uno corre el riesgo de repetir el lugar común dentro de un tiempo. Es, eso sí, un momento de rica cosecha. Porque hubo semillas sembradas.
El sueño de todo compositor es algo similar al suceso que lo tuvo como protagonista hace unos años. En La Rioja, una provincia que siempre lo recibe con butacas llenas y alto fervor. Abel cantó Tu voz. Y la gente también; más fuerte que él. “Me quedé helado: fue muy fuerte esa sensación, tanto que la volví a cantar en el mismo show. Ahí nació una costumbre: una canción fundamental de mis discos, abren y cierran el concierto.”
-¿En dónde está lo popular? ¿Se lo puede palpar en que la gente cante tus canciones?
-Lo popular está en que uno pueda crear canciones y generar una música que identifique a la parte del pueblo que elige acompañarte en tu música, porque yo creo que todos los músicos son populares.
-Pero es un acto íntimo la composición, un momento en que uno se arranca algo sin mirar a la gente, sin saber si eso va a ser realmente compartido.
-Está bien, pero todo lo que sucede en el mundo, lo bueno y lo malo, es mucho. Pero las raíces son pocas. Los músicos diversificamos de manera diferente. Yo canto al amor desde mi lugar y vos desde el tuyo. Pero ambos cantamos al amor. Nace de un impulso íntimo la canción, pero también nace desde ese lugar en que nos conectamos todos más allá de las diferencias. En los conciertos, me emociona que durante dos horas miles de personas que no nos conocemos podamos conectarnos con las mismas historias, con las mismas canciones.
-Es un punto común, misterioso.
-Es un punto sobre el cual se diserta mucho en las canciones, en los poemas, en el arte en general, en la religión, en la espiritualidad. Pero me parece interesante que no se pueda llegar al origen.
Crece desde el pie. Se recuerda de niño escuchando a Ignacio Copani, a Johny Tolengo, a Roberto Carlos, a Carlitos Balá. Escucha Foo Fighters, José Luis Perales, TV on the Radio, Joaquín Sabina, Zero Seven, Joan Manuel Serrat. “No hay ningún género musical que
no me guste. Soy un tipo muy pasional y desde ese lugar hago mi música. Todo corre paralelo a lo que esté viviendo. En algún momento de la vida, cuando tenga más historias que contar que preguntas por responderme, tal vez mis discos sean más parecidos entre sí, como los de Perales. Hasta que llegue ese momento, van a ser muy distintos uno del otro. Por eso el tema de los géneros me tiene sin cuidado no me encierro en ninguno de ellos.”
Música escucha todo el tiempo, casi siempre en su teléfono móvil. Aprovecha los tiempos en los hoteles y compra discos por Internet: tiene una biblioteca. “Voy en búsqueda de cosas nuevas. Mi hermano -Ariel, guitarrista de la banda, socio en las canciones- me hace conocer mucha música o Fabricio Rodríguez (armoniquista, líder de la banda Mr. Mojo), un amigo, que también me pasa música.”
La explicación a tamaña apertura está en la patria de todos: la infancia. Sus hermanos, 8 y 11 años mayores que él iban a recitales cuando Abel no había empezado a afeitarse. Ese fue el primer golpe de suerte; de ellos bebió In Utero, de Nirvana, escuchó canciones de Metallica casi hasta romper los vidrios de la casa. Pero también se conectaba con la tierra. Su padre, que tocó la percusión en un disco suyo, cantaba folklore. Cuando creció el perfil se le definió: conoció a Mercedes Sosa. “Ahí se me terminó de abrir el mundo, porque encontré emocionalmente lo que escuchaba en todos los géneros: una síntesis de todo”. Descubrió que podía enloquecer con un sólo de la viola de Metallica o emocionarse con Un son para Cándido Portinari. “Ahí descubrí el amor por la música”, revela. A los 9 años le dijo a sus padres que si escuchar a Mercedes lo hacía feliz, ese era su mundo. Pero antes debió andar un camino. Papá vendía transformadores y disyuntores en la calle y su madre, además de ama de casa, limpiaba en casas de familia. Sus hermanos trabajaban en una empresa de transporte y entonces Abel se quedaba todo el día solo en casa y los padres querían para él una ocupación. La altura lo obligaba al básquet, la habilidad al fútbol. Pero mamá no tardó en saber que el niño no tenía su fuerte en el deporte. “Yo quiero cantar”, se plantó. Fueron al conservatorio, pero la opción no era viable: una familia de clase media no lo podía pagar. Entonces encontró un coro gratuito. Y empezó.
-El tuyo es un género propio que sintetiza el eclecticismo, pero tiene una esencia personal, ¿creés que tu forma puede animar a otros a componer desde un completo desprejuicio?
-No creo que sea a partir de mí. El folklore siempre permitió eso: tuvo muchos momentos de renovación. Hace 40 años cuando irrumpió Cuchi Leguizamón o Daniel Toro hacían algo distinto a lo que se escuchaba en ese momento y hoy la música de ellos es tradicional. Lo mismo pasó con Raúl Carnota, Chango Farías Gómez, Peteco Carabajal.
Abel lee libros en papel. “No soporto leer en pantalla.” Estudia guitarra, lee varios libros al mismo tiempo, sin distinguir entre cuento y novela y entre ensayo y literatura. En la sobremesa lee un cuento, pero también lee mientras viaja. Le gustaría haber escrito “Mi planta de naranja lima”, del brasileño José Mauro de Vasconcelos, el primero que leyó en su vida, que lee una y otra vez y vuelve a emocionarse. “Es el más certero a nivel emocional”. La misma emoción que provocan sus palabras, su voz y su música en los tres años de Victoria.
Fuente: http://revistaelfederal.com/nota/revista/24891/no-me-encierro-en-ningun-genero-musical
miércoles, 16 de enero de 2013
Disco Nacional más vendido del 2012
domingo, 13 de enero de 2013
Abel Pintos: Uno es parte de una fiesta que es de la gente (Entrevista)
Tras un 2012 que lo afirmó definitivamente, con un disco en el que repasa su discografía con nuevas versiones y un ritmo vertiginoso de presentaciones en vivo, Pintos es sin dudas uno de los artistas más taquilleros de la temporada, pero además uno de los más personales. Acaso por eso es de los más esperados en esta edición de Jesús María.
–¿Qúe presentarás de tu disco “Sueño dorado”?
–Normalmente en las fiestas populares y los festivales suelo hacer un repaso de mis discos y Sueño dorado es un repaso de 15 años de carrera discográfica que se cumplieron el año pasado, por lo que conceptualmente podría estar todo. Cada uno de mis discos tiene un carácter determinado, independientemente de que haya continuidades e hilos conductores que han ido delineando mi estilo. Por eso, a la hora de presentar distintos momentos de discos variados, se acentúa la necesidad de marcar climas y espacios distintos.
–¿Qué te gusta más de los festivales?
–El carácter del público. La gente está en un relax total y no vino sólo a escucharte a vos. En todo caso uno es parte de una fiesta que es de la gente. Uno es el forastero. No es como cuando tocas en un teatro, que la gente vino a escucharte a vos.
–Igual hay mucha que te sigue y esta noche irá al festival por vos.
–Sí, es cierto, pero también hay mucha que ni sabe que estoy. Lo lindo de los festivales es que te dan la posibilidad de tocar por primera vez para mucha gente. Eso me estimula muchísimo.
–¿Qué virtud resaltarías de Jesús María?
–Es uno de los grandes festivales del país y tiene mucha mística. No es que uno va a tocar sólo a un festival multitudinario que se transmite por TV. Uno va a una fiesta que es parte de la historia de la música popular argentina. Jesús María está por cumplir 50 años: medio siglo de músicos populares argentinos. Es una escuela, yo crecí escuchando Jesús María.
Pintos cuenta que el año pasado hizo dos giras de conciertos paralelas, por lo que para este anuncia, después del trajín festivalero del verano, una pausa creativa. “En 2012 por un lado tocamos en festivales y fiestas populares el repertorio de Reevolución –explica– y por el otro presentábamos Sueño dorado en teatros y estadios. Hicimos 150 conciertos en un año y además sabíamos que nos esperaba una temporada intensa de festivales. Y así es: a fines de marzo serán 50 los conciertos del verano. Por eso desde un comienzo dijimos que entre abril y agosto no saldremos a tocaren vivo. Tomaré un descanso y empezaré a preparar un nuevo disco que saldrá en octubre”.
Abel Pintos está de regreso (Entrevista)
Abel habla de su próximo álbum, del Barloa, de los vinos mendocinos y de su contacto virtual con sus fans, a quienes les sorteará cada libro que termine de leer
- No soy un catador muy específico pero he probado muchos vinos mendocinos, especialmente el malbec y he visitado varias bodegas.
- ¿Cómo te preparás para una gira de 50 conciertos en tres meses?
- Hago una preparación física previa, una especie de concentración (risas). Son muchos conciertos en pocos meses y los encaro con muchas expectativas porque, entre otras cosas, vamos este año a visitar varios lugares por primera vez y a volver a otras ciudades que hace tiempo que no visito y en las cuales tengo recuerdos muy lindos.
- Después del súper cover "Cactus", de Cerati, ¿te picó el bicho para reversionar otro tema de rock?
- Hay muchas canciones que me gustan del rock como para poder interpretar alguna vez, sin embargo siempre digo que no me gusta hacer una versión simplemente por hacerla. A veces siento que otra canción de otros autores podría complementar mejor el concepto de alguno de mis álbumes, eso ocurrió con "Cactus". Tengo una larga lista de temas de otros autores que estoy seguro que el tiempo los va a acomodar solos cuando haga falta.
-¿Y cómo viene el próximo disco?
-Estoy escribiendo las canciones, estoy pensando en el diseño de producción, también en el concepto del audio. También estoy pensándolo para sacarlo de gira, porque todos estos elementos conforman un todo, están siempre muy relacionados. Por otro lado, hasta ahora sé que lo vamos a editar este año aunque no creo que sea antes de octubre.
-Te vi en un video subido en un famoso blog socialista de Chávez. ¿Qué tanto te sorprende el alcance de Internet para ampliar y proyectarse?
-El fenómeno de Internet me genera una sensación de libertad muy grande en el sentido de que siento que todos los artistas del mundo tenemos la posibilidad de llegar de forma más inmediata a lugares impensables. Siento que hoy más que nunca es muy posible llegar al mundo entero, hablando del tema de la difusión, específicamente. Esto no quiere decir que esté de acuerdo con la descarga ilegal de música, pero sí creo que internet es una herramienta de difusión muy importante, incluso una herramienta de venta, pero siempre dentro de los marcos legales y el respeto de todos los que participan en el proceso de producción de un disco o de un espectáculo.
Dicho oportunamente, Abel es uno de los cantantes jóvenes que más interacción tiene actualmente con sus seguidores en las redes sociales. Diariamente sube tanto a Facebook como a cuenta de Twitter, expresiones de su pensamiento, sus ocurrencias durante las giras, recomienda libros y aplicaciones y comenta sus gustos y sus canciones. Hace unos días, ha prometido sortearle a sus fans los últimos tres libros que ha terminado de leer: "La montaña mágica" de Thomas Mann y dos de Haruki Murakami; "De qué hablo cuando hablo de correr" y "Tokio blues".
-¿Cómo se te ocurrió eso de que estás sorteando libros?
-Leo mucho y creamos un hashtag en Twitter llamado "literaturasi", donde un grupo de personas subimos las frases de los libros que estamos leyendo que más impresión nos causa. Y se me ocurrió que, siendo una persona que no se apega demasiado a las cosas materiales, decidí que cuando termine de leer un libro lo iba a regalar por internet. En realidad, todavía no he sorteando ninguno porque quiero encontrar una forma, un sistema, que ayude a la persona como incentivo a la lectura. El objetivo es impulsar la lectura. De allí a entregar en los próximos días los libros de Thomas Mann y de Haruki Murakami.
-¿Cómo surgió la idea de cantar con tu padrino en la Costa Atlántica?
-En realidad León y yo trabajamos en la misma productora, "Dharma Producciones" y le habíamos propuesto hacer una fecha en la Costa Atlántica por separado y terminamos al final programando una juntos. Hace mucho tiempo que no compartíamos un mismo escenario y nos pareció que estaba bueno esta vez. Él viene con un disco súper interesante y yo con un momento especial. Tenemos un lazo de cariño muy profundo.
viernes, 11 de enero de 2013
Se cumplió el "Sueño Dorado" de Abel Pintos
El autor y cantante llegó y recibió a la prensa. Con su característica humildad dijo no sentirse responsable de los más de 18 mil espectadores de la noche. "Mi sueño dorado es este, el que estoy viviendo y los momentos que vendrán."
Jesús María 2013: Con León Gieco y Abel Pintos, primer lleno total
León Gieco y Abel Pintos militan el folklore cercano al pop y al rock, pero lograron sumar suficientes espectadores para el primer lleno total de la 48ª edición del Festival de Doma y Folklore, por encima de las noches de Jorge Rojas, Los Tekis y el Chaqueño Palavecino.
En la séptima noche, el festival ensayó un enroque de figuras en el tándem Gieco–Pintos y le cedió a este último el cierre para la trasmisión televisiva y la posibilidad de que la juventud se adueñe de la noche, en otra jornada con un calor sofocante y húmedo, pero sumamente festivo.
La temperatura en el campeonato de jineteadas sigue alta porque ninguno quiere quedarse afuera y la pelea por la punta es monumental. El único que parecía haber sacado una pequeña luz de ventaja era en la categoría Crina limpia el actual campeón Ricardo Pucheta que aventajaba por 13 puntos al segundo. Había que ver cómo le iba con el reservado "El Intocable" de Vega, antes de declarar que el bicampeonato estaba casi asegurado. En Gurupa y Bastos, escasos puntos separan a los líderes y está todo por verse.
La apertura fue de León, que subió a tocar a las 21.13 cuando las plateas no estaban llenas para desandar todo su repertorio folk. Clásicos como El fantasma de Canterville, La colina de la vida, En el país de la libertad, y una monumental versión de Malas condiciones. En tevé se dedicó a los temas del multipremiado El desembarco para terminar con Pensar en nada, El ángel de la bicicleta, y De igual a igual y llevarse la primera ovación.
Abel, la gran estrella. Pintos fue el encargado de cerrar la jornada (quien lo hubiera dicho hace algunos años, tocar después de su propio padrino León) para el delirio de su enorme grupo femenino de fans que no pararon de corear su nombre y en especial las letras de las canciones. En el player, mirá un fragmento del show.
Con el corte de entradas, el orden de las noches en cantidad de convocatoria queda así:
1- Jueves con León Gieco y Abel Pintos: 18.500
2- Sábado con Jorge Rojas: 14.500
3- Lunes con Los Tekis y Facundo Toro: 13.500
4- Martes con el Chaqueño Palavecino: 13.000
5- Miércoles con Cacho Buenaventura: 9.900 entradas.
6- Domigno con Piñón Fijo: 8.700
7- Noche inaugural del viernres: 7.800
Abel Pintos, el nuevo dueño de los suspiros femeninos
Amparado en su versión como compositor y eligiendo los mejor de sus discos Sueño dorado (2012), Reevolución (2010), y La Llave(2007), Abel Pintos de despachó ante la multitud en Jesús María con un show de una hora y cuarenta minutos durante la madrugada del viernes donde no faltó ni un solo suspiro femenino.
Y para que no hubiese dudas sobre su posicionamiento entre esas preferencias, las chicas cantaron y corearon desde el minuto uno cuando arrancó con la seguidilla Quién pudiera, El beso/quisiera, yLa llave en el menos eléctrico de los formatos que puede presentar Pintos. Es el nuevo crooner de la canción romántica que no escatima ternura en sus versos y pone los dedos en V para declararse en paz, amor, y amparado en su fe en Dios.
Además logró colar en las preferencias del nuevo cancionero folk algunos temas que podrían encuadrar en el ítem “una que sepamos todos”. Es el caso de No me olvides, Bella Flor, Tu voz, Sin principio ni final, o Revolución que sirvieron para dejar sentado que, además de una voz increíble, hay repertorio y mucho trabajo a lo largo de la última década.
jueves, 10 de enero de 2013
” Abel” deslumbró a unos 5.000 Malargüinos
Abel pintos;Para unas 5.000 personas, se subió al escenario “Asencio Villar”, y generó una “revolución” durante una hora y media de show, en lo que se constituyó hasta el momento, en el show de mayor convocatoria de esta edición de la Fiesta, el bahiense hizo un repaso por su nuevo disco, “revolución”, con “canciones de Amor” tal cómo él mismo lo definió hizo no me olvides y Aventura, entre otras nuevas canciones.
Además de temas clásicos Pintos, demostró por qué hoy es una de las mejores voces de la música popular argentina.
ya en la conferencia de prensa previa había mostrado un grado de relajación que trasladó luego al escenario, simple, sencillo dejó una impresion que sólo da la” buena gente”.
Por otra parte el extenso show, también tuvo momentos de mucha energía como cuándo sobre el final interpretó “Aleluya” de León Gieco, una canción que requiere una potencia interpretativa que sólo Abel Pintos y sus impecables músicos tienen.



miércoles, 9 de enero de 2013
Entrevista con Abel Pintos, que canta esta noche en Malargüe
Decir que la temporada de festivales de verano se viene con todo tiene otro tenor si hablamos de Abel Pintos. El músico nacido en Bahía Blanca, Buenos Aires, dará 50 recitales en dos meses y medio. De lejos, parece una labor titánica, pero para él no es más que la tarea para la que se preparó toda su vida.
Dispuesto deleitar con su voz y carisma esta noche en la Fiesta Nacional del Chivo, en Malargüe, el músico nos atiende desde las oficinas de la productora Dharma, en Buenos Aires, y brinda una charla amena sobre su presente y nuevo el año. En 2013 quiere grabar un nuevo disco y volver a salir de gira.
Pero a medida que transcurre la conversación, es igual de interesante escucharlo hablar de todo lo que quiere hacer a futuro. Entre sus proyectos están actuar, producir a otros músicos y hasta escribir un libro, aunque si hay algo que Abel Pintos entiende es eso de no apurar el presente y por ello repite con calma: “Más adelante, cuando tenga el tiempo, lo haré”.
Sorprende su mentalidad en una época en la muchos buscan conquistarlo todo ya, en “cinco minutos de fama”.
El hit prestado: Cactus
–Tuviste un año excelente en lo profesional. ¿Te sorprendió la rotación que tuvo en las radios Cactus? Porque todavía sigue sonando...
–La verdad que sí, porque después de muchos años usé una canción que no era mía como corte de difusión de un disco. Para un artista, el corte de difusión es algo muy significativo porque es la carta de presentación de lo que después resulta el resto del disco. Hacía varios años que esa canción siempre era de mi autoría, pero poder crear de una canción de otro autor un clásico propio es muy difícil. Por eso me sorprendió y me puso muy contento lo que pasó con Cactus.
–¿Te quedó el gustito por hacer otro disco con canciones de otros artistas? Porque debe haber muchas canciones que te gustan y que te encantaría grabar...
–No me quedó como materia pendiente porque cuando empiezo a pensar en un disco, compongo canciones porque puedo hacerlo y a veces, siento que hay canciones de otros autores que pueden complementar el mensaje que mis canciones apuntan a transmitir. Cuando pasa eso, simplemente la elijo y la interpreto. Ahora estoy componiendo y es lo que me gusta.
Armar las valijas para la ruta
–Estás embarcado en una gira muy fuerte hasta marzo, ¿cómo te preparás para dejar tu casa y salir a la ruta?
–Cuando se trata de giras muy largas como esta o como la que viví con Sueño dorado, siempre tengo una preparación física y vocal muy intensa, porque canto muchos días seguidos y tengo que estar preparado. En este caso, entre enero y marzo, vamos a hacer 50 conciertos, entonces entre los shows y los viajes tengo que prepararme. De hecho, la preparación física es muy cercana a la que realiza un deportista frente a un evento importante. Trabajo con nutricionistas, gente que se encarga de que haga deporte y gente que me ayuda en lo vocal. También trabajo lo espiritual, porque somos un todo y frente a tanta intensidad, tengo que tratar de estar preparado lo mejor posible.
–¿Cuando salís de gira, qué es lo que no puede faltar en tu valija?
–Libros.
–¿Y esta vez cuáles elegiste?
–Como en esta gira hago algunos shows, vuelvo a Buenos Aires dos o tres días y después vuelvo a salir, ando llevando de a dos. Los últimos dos que leí fueron De qué hablo cuando hablo de correr y Tokio Blues. Ahora, cuando salga de nuevo, antes de armar la valija, tendré que ponerme a elegir otros de la biblioteca.
–Siendo que sos un ávido lector, ¿has pensando en escribir un libro?
–Me encantaría realmente y alguna vez seguro lo voy a hacer, pero necesitás tiempo para eso. De hecho, en De qué hablo cuando hablo de correr se hace un puente entre lo que es la preparación física antes de una maratón con la preparación previa para escribir un libro. Sé que hoy no tengo ese tiempo disponible, pero alguna vez cumpliré esa fantasía.
Es tiempo sólo del nuevo disco
–Estás embarcado en la preproducción del sucesor de Sueño dorado...
–Tenemos pensando editarlo cerca de octubre de este año. Entre abril y agosto no voy a dar recitales, voy a tomarme un mes y medio para descansar y después empezaré a grabar el disco nuevo. Por ahora, estamos pensando en las canciones y el mensaje.
–¿Te proponés algo en particular con este nuevo trabajo?
–Va a ser un disco que va a marcar cosas nuevas y tiene como propósito seguir sorprendiendo tanto al público como a mí mismo, tanto en los conceptos musicales, como líricos y de interpretación.
–Hace un tiempo dijiste que te gustaría actuar, ¿te llegaron propuestas?
–Sí, he tenido propuestas, pero creo que a cada cosa que quiero desarrollar, quiero dedicarle su tiempo, no hacerla porque sí nada más. No me gusta correr porque sé caminar (risas). Prefiero hacer las cosas con tiempo y hacer algo que esté a la altura de la circunstancias.
–También dijiste que tenías ganas de profundizar la faceta de productor musical, ¿has podido?
–Sí. Estoy encaminado y te repito, estoy buscando los tiempos. No estoy abocado a ningún proyecto, pero sí estoy recibiendo cosas y ofreciendo consejos a músicos que conozco, que admiro mucho y que tienen la amabilidad de contar conmigo a la hora de cerrar ciertas decisiones.
–Incluso, tenías la idea de trabajar con un mendocino, Sebastián Garay...
–Sí. Seguro que en algún momento vamos a hacer algo juntos. Algún día voy a estar del otro lado de la pecera o del otro lado del disco con él porque es un artista que admiro mucho y que, creo, tiene mucho potencial para desarrollar.
–Veo que la palabra clave en tu vida es “tiempo”. Te gustaría tener más tiempo para hacer todo lo que querés...
–No es que busque tiempo, sino que entiendo a qué cosas le quiero dedicar tiempo y cuándo. Porque no considero que haya más tiempo que el que estamos compartiendo vos y yo en este momento. No quiero acaparar tiempo hacia adelante.
–¿Qué música estás escuchando?
–Estoy disfrutando mucho de los discos solistas de Mark Knopfler, el cantante de Dire Straits, y estoy encantado. Además, estoy escuchando mucha música country, como Crosby, Still & Nash. Estoy descubriendo a Paul McCartney en su etapa solista y a Prince. Estoy conociendo cosas clásicas, que yo no había escuchado.
El soltero más codiciado
–Bueno, vamos a lo importante. ¿Cuándo te vas a ponerte de novio?
–(Risas) Todavía no.
–¿Si te pusieras de novio, se lo dirías a una periodista?
–Sí. Siempre digo lo mismo: voy a hablar de mi vida privada en ese sentido el día que yo sienta que he transcurrido un tiempo prudente al lado de una persona de la que yo pueda hablar como parte de mi vida. En definitiva, soy joven y vivo muchas experiencias y aprendo, pero hablar de cada experiencia sería como malgastar esa energía de intimidad. Voy a hablar más abiertamente de temas como este cuando sienta que estoy viviendo una historia de verdad.
domingo, 9 de diciembre de 2012
Con Abel Pintos, la revolución del folklore volvió a Olavarría
Está en el podio de los artistas más exitosos del país. Lo sabe, lo vivió en la noche del viernes en el 10º Festival Nacional de Doma y Folklore, y dijo estar feliz por eso; feliz de llegar a Olavarría una vez más, una plaza donde en los últimos años ha tocado con cierta frecuencia y que, a su entender, lo ha recibido siempre de la mejor manera. Sin embargo, para el escenario de este Festival fue la primera vez.
Explicó esas diferencias entre los conciertos de teatro y de festival: "Son públicos distintos, porque son contextos distintos. Seguramente haya muchas chicas y chicos que hayan venido por primera vez al Festival, para venir a ver un concierto mío, así como yo voy a tener la posibilidad de cantar frente a un público que es asiduo al Festival y no a un concierto mío. Eso es lo más interesante de esta carrera, poder enfrentarme a un público que no me conoce, aunque ya hayan pasado 15 años".
"Soy consciente de este crecimiento y creo que todo tiene un desarrollo progresivo en la vida. No podría haber pretendido nunca a los 14 años ser protagonista en una grilla de un Festival importante como Cosquín o como éste. Entonces de la misma manera en que Olavarría tuvo que recorrer 10 años para llegar a tener esta convocatoria que tiene hoy, también tuve que hacer lo mismo yo con mi música, y esto ojalá que siga siendo así de progresivo en el paso del tiempo", dijo el cantante.
Escuchar hablar a Abel Pintos siempre es interesante. Es que a pesar de no haber llegado a las tres décadas de vida, el bahiense tiene siempre algo para decir. Y lo hace con aplomo, con serenidad, dando esa imagen de las personas que saben lo que quieren, y que tienen exactamente claro cómo expresarlo.
Sobre la situación de la música popular folklórica en el país comentó: "Me parece que está bien instalado, que hay mucho público para el folklore, hay artistas muy convocantes, festivales muy importantes. Veo un interés muy grande de la juventud. Sin embargo creo que no tiene que pasar mucho tiempo más para que se genere algo como lo que se generó hace quince años conmigo o con Soledad. Creo que ya es tiempo de que se abran nuevos espacios".
Cómo fue encontrarse con esas canciones que nacieron algunas hace ya varios años que le hicieron volver a enamorarse de ellas fue una de las preguntas, a lo que contestó que "hicimos una nueva versión de todas las canciones para darle un carácter contemporáneo, no sólo al tiempo que vivimos, sino contemporáneas a mí también y a las cosas que yo siento. No es lo mismo para mi cantar "La llave" hoy que hace 7 años cuando la escribí, como para el público tampoco es lo mismo escucharla hoy que hace años atrás. De hecho en mi público hay muchos niños que ni siquiera habían nacido cuando salió la canción, entonces fue muy interesante el proceso de crear un nuevo carácter para cada una de las canciones y fue muy emotivo el reencuentro con cada una de las sensaciones que tuve cuando escribí las canciones y las que tengo cuando las canto".
Sobre "Cactus", la canción de Gustavo Cerati que grabó en "Sueño Dorado", dijo que "el público tomó la canción como una especie de estandarte o de transmitir a Gustavo y a toda su familia el amor que sentimos por él y el deseo de que esté cada día mejor. Eso me sorprendió realmente, porque yo grabé la canción como yo grabo siempre canciones de otros autores y me hizo muy feliz que así sea".
Abel hace tiempo dejó de ser el chico del interior que cantaba potente y prometía mucho. Su impronta sobre el escenario parece la de una estrella de rock. Las canciones, la energía arrolladora sobre el escenario, la forma de expresarlas, la potencia de su banda. Todo, absolutamente todo complota para que Pintos sea el dueño del folklore nacional.
Los tres meses de verano serán de una recorrida constante por los festivales. Hasta el 1 de abril, donde dejará de tocar en vivo para dedicarse de lleno a grabar su próximo disco.
domingo, 25 de noviembre de 2012
Abel Pintos brilló en una noche ecléctica
La noche del viernes fue ecléctica; tuvo desde expresiones regionales, con Claudio Bustos y Los 4 Ases, hasta pop y rock, de la mano de Abel Pintos, pasando por el humor de Fernando Rosa, y todo acompañado por un público fiel que celebró las distintas manifestaciones que pasaron por el escenario.
Comenzó puntual la velada, a las 19, con la actuación de la Orquesta Folclórica Municipal, que festejó sus 15 años de carrera. Los de Ramón Rolón, con Lito Dartois en batería y Juan ‘Pico’ Núñez en bandoneón, interpretaron El río vuelve, de Antonio Tarragó Ros, mientras los paraguas, cerrados, se amontonaban en las gradas de un anfiteatro colmado en un 30 por ciento.
Tras el paso de la pareja de baile conformada por Laura Chávez y Marcelo Espíndola, la banda Palo Borracho subió al escenario y sorprendió con una versión de La pesada, de Luis Salinas, sutil mezcla de chamamé con candombe.
“¿Vinieron por Abel Pintos, no?”, preguntó la animadora Belén Hernández, y arrancó el primer alarido del público en la noche, aunque no el último.
Luego, apareció sobre el escenario un muchacho solito, vistiendo una camiseta con motivos paraguayos y tereré en mano. Miró a la gente y dijo: “Gracias a cruzar en lancha, aprendí a navegar, y gracias a la Prefectura aprendí a nadar”.
Era Fernando Rosa, el actor misionero que encarnó el personaje de Rulo Espínola, ciudadano del vecino país que cataliza todos los estereotipos de las dos orillas exacerbados en clave humorística. Su monólogo fue interrumpido varias veces por carcajadas y aplausos. Tras la actuación, Rosa dijo que su creación es fruto de la observación y destacó el respeto que siente por el Paraguay: “No hay que tomar a Rulo como una ofensa al paraguayo, sino como una burla a nuestra relación entre países y cómo vamos construyendo ese vínculo día a día entre posadeños y encarnacenos”.
Con Los Vallejos volvió la música. El grupo dedicó su actuación a Mario Bofil y se despidió con Candombe para José, coreado por el anfiteatro que a esa hora ya estaba repleto.
Esa misma gente se emocionó con Leo Zarur, un cantante no vidente que actuó junto a Los Hermanos Britez. Zarur se animó a subir por la pasarela central al medio de las gradas y desde ahí deslumbró con una potente voz.
La noche del viernes también marcó el regreso de Claudio Bustos al anfiteatro, tras 15 años de ausencia. El cantante coronó la interpretación de Mi serenata con un grito: “Para vos, Fermín”, dijo, en referencia a Fermín Fierro, y también homenajeó a María Helena, la “novia de Posadas”.
Tras ese momento emotivo, subió al escenario la posadeña Sabina Belén, debutante en el Festival, que logró notoriedad tras pasar por programas de la TV nacional, como Talento Argentino. La joven fue como una bisagra sonora, porque después de cantar Si visitas Misiones, de un estilo más regional, adelantó material de su disco Caprichosa, con un ambiente más volcado al pop.
Otro de los valores jóvenes de la noche fue Fabián Meza, que comenzó su show con El viejo Sosa y se despidió cantando el clásico Misionero y Guaraní, con el público repitiendo una y otra vez “quiero en mi tumba una escritura en guaraní”.
Anahí Rolón coronó el aporte de la nueva generación en la segunda jornada del Festival. La joven, de 23 años, inició su performance con una sentida versión de Yo vengo a ofrecer mi corazón, de Fito Páez, acompañada por una banda muy sólida. “Siempre el anfiteatro tiene esa adrenalina extra, y esta vez fue increíble. Si bien nosotros proponemos otros sonidos y un repertorio diferente, creo que la gente lo recibió bien”, dijo Rolón luego de su actuación.
A esa altura, el público coreaba impasiente “Abel, Abel”, pero la noche tenía una perla más.
Fue el momento de volver a las raíces, cuando Rubén Luis ‘Rulo’ Grabovieski irrumpió en el escenario comandando los sonidos del legendario grupo Los 4 Ases para hacer bailar a todo el anfiteatro.
“Yo a veces no me doy cuenta de dónde estoy, ni lo que hago, simplemente me expreso con las ganas de que el público baile y se divierta. A veces me pongo del lado de ellos para ver qué quieren escuchar y, por eso, aunque las canciones puedan ser repetidas, las hacemos con el ánimo de levantar el espíritu”, dijo Rulo antes de comenzar a tocar.
Y después, la fiesta, con un Grabovieski muy activo que se paseó por el escenario mostrando un virtuosismo intacto, como si los años no pasaran para el grupo. Tras el show, y un poco más distendido ante la prensa, el músico contó el origen del nombre de Los 4 Ases.
Resulta que le llevó un parche del bombo de la batería a un artista, en plena chacra, para que le pintara “bien grande” el nombre del grupo, que por entonces se llamaba Los Ases de la Alegría. El tema era que la longitud de ese título excedía los límites del parche. Y, como los ases eran cuatro, se cambió el título de la banda. “Eso sí, el cuatro lo pintó en número y bien grande”, completó el legendario Rulo.
La revolución de Abel
A las 1.30 del sábado subió al escenario Abel Pintos e hizo temblar el anfiteatro con un show impecable y sin fisuras en el que repasó gran parte de su basto repertorio.
El set se inició con Revolución, tema que le dio nombre a su último disco en estudio, grabado en 2010.
“Siento una felicidad enorme y quiero agradecerles por considerar mi música para que forme parte de esta fiesta tan prestigiosa”, dijo Pintos con una voz casi intimista, que contrastó con la potencia desplegada a lo largo de la madrugada.
El cantante adelantó: “Van a escuchar canciones desde el alma”, y mientras los gritos de la platea femenina resonaban de cara al río Paraná, tomó una guitarra criolla para interpretar No me olvides.
Luego llegó el turno de Una flor y una cruz. Tras esa canción, Pintos se animó a colgarse un bajo para tocar Solo soy una canción, en la que sacó chapa de cantante completo, porque desplegó una gran variedad de recursos con su voz que deslumbró al público, sobre todo al momento de hacer un falcetes y llegar a notas muy agudas sin perder potencia.
Con pantalón ajustado y camisa celeste desprendida sobre una remera roja, Abel paseó y bailó por el escenario despertando alaridos de la platea femenina.
Después Pintos cantó Mi error, y retrotrajo a todos a 2005, tiempos del exitoso disco Reflejo Real.
“Gracias a todos los que viajaron muchos kilómetros para vivir esta fiesta”, afirmó Abel antes de arremeter con los acordes de Peregrino.
La noche siguió con un éxito tras otro, coreado por un anfiteatro repleto. Pintos se dio el gusto, incluso, de presentar versiones nuevas de sus canciones más clásicas, registradas en el disco en vivo Sueño dorado, grabado en Tucumán y lanzado este año en formato CD y DVD.
Con la guitarra colgada, Abel comenzó a balbucear la introducción de otra canción hasta que se escuchó una voz femenina que dijo: “Aprendan, hombres”, la ocurrencia hizo reír al propio músico, tanto, que debió interrumpir sus acordes por un momento. Ya repuesto, Pintos arremetió con uno de sus grandes hits de los últimos tiempos, Por una gota de tu vos.
Tras una hora y media de show, con un sonido muy potente, Abel Pintos terminó su presentación en el Festival del Litoral de Posadas interpretando nuevamente el tema Revolución. La performance del músico fue coronada con un espectáculo de fuegos artificiales que marcó el fin de la segunda noche de uno de los eventos culturales más esperados del año.
Al cierre de la edición de ayer comenzaba la tercera jornada en la que se esperaba, como plato fuerte, la presentación del legendario Ramón Ayala.
Hoy, en tanto, será el cierre del Festival Nacional de la Música del Litoral con los shows de Jorge Fiorio, Joselo Schuap y el virtuosismo del guitarrista Ángel ‘Pato’ Gracía.
Además, pasarán por el anfiteatro Soledad Pastorutti y la despedida correrá por cuenta de Los de Inmaguaré.
martes, 20 de noviembre de 2012
Declararon a Abel Pintos "huésped de honor"
En el acto, el secretario de Turismo municipal, Fabián Szewczuk, destacó la presencia de este joven exponente de la música folklórica y mencionó que “es un honor tener a Abel Pintos en nuestra ciudad”. “Difícil es agregar algo acerca de él, que ya no esté expresado en su música y en su arte”, dijo.
“Y, sobre todo, con esta bajada a los sectores populares. Simplemente y nuevamente la bienvenida y decir que es un honor realmente tenerte aquí”, añadió el funcionario.
El flamante huésped de honor de la ciudad, visiblemente emocionado, resaltó que “tengo muchos motivos por los cuales sentirme agradecido con todos ustedes”.
“La primera vez que vine a Bariloche tenía catorce años y, de aquella vez, hasta el día de hoy, todos han sido muy amables y generosos al recibirme. Sobre todo porque la relación de la cual hoy disfruto con el público de Bariloche ha crecido de una forma paulatina; como yo también fui creciendo”, indcó.
“Pienso que una de las cosas más importante en mi música es la oportunidad de poder compartir con el público las cosas que me suceden. La música no es otra cosa para mí que canalizar mis emociones y mis experiencias. Entonces, tener la oportunidad de compartir eso, me hace inmensamente feliz”, expresó.
Abel Pintos se presentó este lunes por la noche en el teatro La Baita y también lo hará hoy, en lo que será su segunda función con localidades totalmente agotadas, presentando su último disco titulado “Sueño Dorado”.
Estuvieron presentes Szewczuk; la presidenta del Concejo Deliberante, María Eugenia Martini y la directora del teatro La Baita, Paula Fenoglio.
Abel Pintos: "Los jóvenes de Argentina tenemos mucho para decir"
"Pienso que una de las cosas más importante en mi música es la oportunidad de poder compartir con el público todo lo que me sucede. La música es para mí la posibilidad de canalizar mis emociones y mis experiencias. Entonces, tener la oportunidad de compartir eso, me hace inmensamente feliz”, destacó el músico al recibir la distinción.
"Tengo muchos motivos por los cuales sentirme agradecido con todos ustedes. Desde mi primera visita a Bariloche a los 14 años siempre fueron muy amables y generosos al recibirme. Mi relación con el público local ha crecido de una manera paulatina así como yo he ido creciendo en mi vida y en mi carrera", dijo.
"Los jóvenes de Argentina tenemos mucho para decir y mucho para dar a través de nuestra música. Más que un reconocimiento personal, interpreto esto como un reconocimiento generacional", explicó Abel.
El músico reconoció que lo une una relación muy especial con Bariloche porque tiene familiares y amigos en la ciudad, y porque desde niño vivió algunos años muy cerca, en la ciudad de Cutral Co.
Abel Pintos se presentó anoche en el Teatro La Baita y cerrará su paso por la ciudad este martes presentando su último disco “Sueño Dorado” con localidades totalmente agotadas.
lunes, 19 de noviembre de 2012
Abel Pintos: “Mi popularidad en Bahía fue creciendo con cada disco”
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La humildad es el tesoro de los grandes. Con una sonrisa y envolviendo el ambiente de paz, nos recibió Abel Pintos, el artista bahiense que triunfa en todo el país.
La sencillez de muchacho de barrio parece no haber desaparecido de su esencia. Se pudo apreciar desde el instante en que llegó al lobby del hotel y saludó uno por uno a los presentes. Incluso ante el pedido de autógrafo de una madre junto a sus hijos antes que hiciéramos la entrevista.
Simulando aquella vez que el pequeño Abel se acercaba a Raúl Lavié para expresarle su admiración y acercarle una demostración de su talento; un niño de 10 años que pedía una firma aprovechó la oportunidad de tener delante a su ídolo y le cantó, como si se encontrara en un casting, una parte del tema Ojos de cielo. Emocionado por la muestra de afecto, Abel Pintos y el niño se estrecharon en un abrazo. Como premio, el cantante bahiense lo invitó a la prueba de sonido. ¿Se habrá sentido del otro lado del mostrador? ¿Habrá recordado sus inicios? Sin dudas un gesto de grandeza.
"Siempre estuve deseoso de presentar un disco en Bahía. Vine a tocar muchas veces pero no en el marco de la presentación. Por eso, esta vez va a ser muy especial, estoy muy feliz. Este trabajo repasa los 15 años de mi carrera discográfica. Venir a mi ciudad y contar mis comienzos y mi actualidad con el público que me vio nacer, es fundamental", dijo Abel Pintos, en diálogo con LB24.
Otra situación curiosa, esta vez luego de la entrevista, fue el acercamiento de la Comisión Directiva del Club Villa Mitre. Es de público conocimiento la devoción del artista por este equipo. De hecho ha expresado en más de una oportunidad que cuando está de gira sigue los partidos del Tricolor por Internet.
A raíz de esto, le regalaron una camiseta con su nombre y un banderín. Aunque la parte más emotiva para el cantante fue la entrega de un carnet de socio honorario del club. Los directivos le agradecieron por nombrar al club en toda oportunidad que se le presenta, y él, gustoso, dijo: “¿Cómo no lo voy a mencionar? Si es el club de mis amores”.
"El cuidado y el estudio son mi forma de vida"
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"El público se muestra muy abierto con el álbum, hasta el momento llevamos 35 presentaciones en todo el país y siempre a sala llena", contó el cantante sobre la gira desde comenzó el pasado 16 de julio, presentando su último trabajo.
-¿En que momento de tu carrera llegas a Bahía?
"Llego en un momento muy importante para mí porque siento que ya aprendí muchas cosas, ya me curtí, pero siempre pienso que estoy creciendo".
Tras su paso por La Pampa, el último miércoles, y una extensa gira, nos contó cómo ve nuestro país, "El Argentino se dio cuenta cerca del año 2001, que no hay modelo político y económico que nos vaya a salvar, sino que somos nosotros mismos los que nos vamos a salvar levantándonos todos los días a laburar".
-¿Por qué a los 9 años una guitarra y no una pelota de fútbol o básquet?
"El deporte no me generó emocionalmente lo que me generó la música. Desde chico escuchaba a Mercedes Sosa y era feliz haciéndolo".
El álbum "Sueño Dorado" tiene como corte de difusión "Cactus", tema compuesto por Gustavo Cerati. "Hacia mucho tiempo que no interpretaba una canción que sea el primer corte de difusión, muchas veces el público piensa que son mías, pero son de otras personas y las hago porque me han marcado a lo largo de mi trayectoria", reconoció.
Fuente: http://www.puntanoticias.com.ar
Abel Pintos será declarado “Huésped de honor”
Abel Pintos que se estará presentando en el teatro el lunes 19 y martes 20 a las 21 hs con localidades totalmente agotadas.
viernes, 16 de noviembre de 2012
De visita por su casa [Entrevista]
-- ¿Qué dejaste atrás y que te llevaste?
-- No dejé demasiado porque tengo muy presente a Bahía, donde viven parte de mi familia y amigos. Estoy muy al corriente de lo que ocurre allí a nivel social, cultural, deportivo... De gira, cuando tengo Internet, escucho los partidos de Villa Mitre. A ese nivel. Estoy muy ligado emocional y mentalmente.
-- Artísticamente, no te hemos podido disfrutar tanto.
-- Es cierto. Y ya planteé en mi productora la necesidad de revertir esa situación a partir de este concierto, porque además tengo proyectos culturales que espero poder desarrollar allí.
"Llevar... llevo conmigo todo lo que aprendí en mi niñez y que pude enriquecer con el paso del tiempo".
-- ¿Sos el artista que soñaste a los 13?
-- Viví mucho de lo que soñé, pero la vida es preciosa porque nos da mucho más de lo que podemos o nos atrevemos a imaginar.
"En Bahía, cuando recién empezaba, soñaba mucho. No sabía de qué forma ni en qué momento se iban a ir cumpliendo esas expectativas. Y cuando sucedieron, tuvieron una extra con la que jamás fantaseé.
"Soñaba con editar discos, pero no planeé ocho en 15 años; con hacer giras, pero nunca con siete Opera agotados; con llenar un estadio de fútbol y lo hice hace poco en Tucumán. Pero todo, esa noche, excedió lo imaginado. Esa es la magia de la realidad".
-- ¿Cómo es tu día?
-- Siempre, de una manera u otra, se vincula con la música, ya sea que cante, componga, trabaje en la computadora, estudie guitarra, piano, vocalice; lea o escuche canciones de la vieja escuela y de la vanguardia, porque me nutro mucho de todo. Lo hago todos los días de mi vida, no porque tenga que entregar un trabajo, sino porque es lo que me sale, lo que quiero hacer.
"La música es mi trabajo, porque es lo que hago cada día; y es mi carrera porque estudio para esto. Pero por sobre todo y esencialmente, es el destino y la forma de vida que elegí".
Efectos especiales
-- ¿Encontraste tu sonido?
-- Encontré la forma de seleccionar el audio que necesito para transmitir, de la manera más certera posible, lo que siento.
"El sonido de un artista va cambiando con los años, incluso disco a disco. Entonces, mi sonido irá cambiando. Pero a partir de lo aprendido siempre tendré elementos para ir por el camino más certero para revelar emociones".
-- ¿Te escuchás?
-- Me escucho adentro: qué quiero decir y cómo. Después elijo un sonido para eso. Reevolución , el disco anterior, fue muy pasional y usé una técnica mucho más agresiva desde el sonido. Sueño dorado es más emotivo, por eso, desde cierta suavidad, recorre todo el registro que yo pueda alcanzar.
-- ¿"El Antigal" a capella resume esas alternativas?
-- En El Antigal me mostré a mí mismo como instrumento. Trabajo los pianos, la media voz, la voz fuerte, los sonidos en la cabeza, la boca, la garganta, el pecho; mucho de lo que soy capaz de desarrollar.
-- Más las emociones...
-- Esencial. Sin emoción no hay sonido que a uno lo recorra.
Lugares de conmoción
-- ¿Cómo fue grabar en la Ciudad Sagrada de los Indios Quilmes y por qué allí?
-- La elección fue bastante natural. Queríamos hacer un dvd en un ambiente natural, pero teníamos que encontrar una locación que técnicamente nos lo permitiera. Yo conocía el lugar, había quedado impactado con su energía y paisaje, lo propuse y los ingenieros de sonido hicieron el scouting del terreno y dio que era posible.
"Lo lindo de la experiencia fue que este disco, por el hecho de recorrer parte de estos 15 años de carrera, ya se planteaba conmocionante para mí. Todas esas emociones se potenciaron con la mística del sitio".
-- ¿Podrías grabar un disco en Bahía Blanca?
-- ¡Claro que podría! Me gustaría hacerlo y lo he pensado. De todos modos, si hacerlo en un estudio es complejo, mucho más a cielo abierto.
-- Si no dieran los escenarios para un registro en vivo, al menos contás con lugares increíbles para fotografiar en un videoclip, ¿cuáles elegirías?
-- Buscaría aquellos que fueron claves para mi vida artística: la Biblioteca Rivadavia, el Teatro de Ingeniero White, en mi colegio, en el salitral, en el Puerto, en la esquina donde se montaba el escenario de la Fiesta del Camarón y el Langostino, en la Plaza Rivadavia. Tengo que esperar a que se produzca una ocasión especial, como fueron estos 15 años.
-- Siendo tan detallista, ¿cómo hacés la selección de repertorio para tus discos?
-- Cierto: soy detallista, y muy meticuloso en la selección de canciones a interpretar, mías o de otros. Hay quienes seleccionan 40 canciones y van descartando hasta dejar doce más lindas para grabar. Yo siempre elegí o compuse doce de doce.
"No grabo temas porque me parece que puedan llegar a funcionar desde otro lugar que no sea el emocional. No grabo nada que no quiera y que no forme parte esencial de la parte de mi vida que estoy transitando o que acabo de cumplir".
En revolución
-- ¿Qué etapa precedió a "Sueño dorado"?
-- Un tiempo de balances. Estoy disfrutando de una armonía hermosa. Después de 15 años de carrera, me siento curtido. Aprendí, anduve, viví y es muy feliz saber que ya no soy ningún adolescente, que soy un adulto aunque todavía adolezco de mucho conocimiento. Bueno, en algún punto sigo siendo un adolescente que necesita muchos más escenarios para seguir madurando.
-- ¡Los han habido de golpe con la concentración de festivales en verano!
-- Sí. Y me sucedió hasta hace cuatro años que en enero, febrero y marzo tenía 15 recitales por mes. Desde entonces, el ritmo es alto y continuo.
-- ¿Se te exige la voz?
-- De ninguna manera. Pero tengo que estudiar y cuidarme mucho. El cuerpo, todo, responde también a la mente y al espíritu. Por eso busco que los tres sentidos estén en armonía. Soy muy atento a eso, muy responsable de mis órdenes internos.
-- ¿Qué rol juega en esa calma la cercanía de la familia y de un hermano que trabaja con vos?
-- ¡Es muy cómodo! Con Ariel nos conocemos mucho, emocional, personal y musicalmente. Trabajamos juntos muchas cosas desde la raíz porque nos entendemos muy bien. Ante una idea que necesito desarrollar en un riff, Ariel tarda muy poco en resolverla.
-- Conociéndose tanto, ¿han hablado de esta visita a su antigua casa?
-- En realidad no lo hablamos mucho y ¡volvemos los dos! Y porque yo también lo conozco, sé que a él también le cala muy profundo este regreso. En Bahía y la región, él tuvo proyectos musicales anteriores a mí, con su banda de rock y el blues, con colegas que aún viven allí. Curtió mucho ese escenario musical, mucho antes de plegarse a mi proyecto.
"Yo sé que este regreso a casa es muy significativo para él. Tanto como para mí".
Enfoque
Evolución en cuerpo y alma
Frente a un talentoso. Allí nos ubica el desafío de un cantante de pura cepa bahiense, ganador de espacios en la vidriera mayor por su marcada evolución.
¿Cómo habremos de conceptuar el avance a partir de su calidad, destinataria de grabaciones que almacenan reacciones para madurar en luz y color la riqueza de su don creador?
¿Cómo habremos de adivinar que en Abel Pintos se magnifica la realidad que surge en el transporte de sensaciones, mientras tiene vigencia el lenguaje del espíritu?
Simplemente lo haremos con la predisposición a vivir ese estado musical y dejar que la capacidad del alma aparezca en el tratamiento profundo de sus temas.
Su obra en música y palabras tal vez no alcanza para brindar por ella. El brindis debe ser mayor cuando afloran y se sublevan los tonos, capturando los filos emocionales para llegar a la generación de canciones y disfrutar de ellas paseando el placer, desde una nota sola al conglomerado del paladar artístico.
Lo hemos visto y oído. Lo hemos aplaudido. Nos asociamos a su plataforma, dosificada para distribuir sus trabajos.
¿Que nuestro tratamiento no deja de lado la figura menuda de aquel jovencito que alguna vez llegó a nuestra redacción enarbolando un pequeño casete donde guardaba Para cantar he nacido? Es la verdad.
Cualquier recorrido retrospectivo nos volverá a esa imagen del pequeño, locuaz y casi atrevido pibe bahiense. ¡Vaya recuerdo y su efecto!
Estamos celebrando y saludando otra vez la presencia en su casa. Gusto en hacerlo, recibiéndolo con la expresión bien doméstica de "¿cómo va todo Abel?" o para cambiar un rato de charla pura sostenida, por títulos ganados a su encuadre pop o la desesperación del ritmo, cuando entre charlas y sonrisas se abra camino alguna que otra chacarera.
No vale más aquello de que "¿es o no folklore?" No parece justo el ser selectivo. En todo caso, la canalización de la música admite la expresión romántica, la manifestación moderna apoyada en recetas técnicas o la belleza interior de la zamba jactándose de su poder emocional.
Mientras tanto, Abel está y convoca. En cualquier punto de nuestra geografía. Allí será saludado con el abrazo o el aplauso. En ambas expresiones, disfrutará seguramente de melodías cuya clasificación estará elaborada a gusto del consumidor.
No podría ser de otra manera. Estamos en presencia de Abel Pintos en pleno crecimiento.
viernes, 9 de noviembre de 2012
Premios Gardel | Abel Pintos vive su “Sueño dorado”
Abel Pintos está en el mejor momento de su carrera y está viviendo una gira impresionante, con localidades agotadas dondequiera que se presente en todo el país, una gira que pensó duraría 4 meses y ya lleva más de un año cosechando éxito.
Entre gira y gira tuvo un tiempito y pudo asistir a los Premios Gardel. Los Premios Gardel se entregaron el pasado 7 de noviembre en la Usina de las Artes, en Capital Federal y Abel confesó “estar feliz por poder estar acá”.
Su disco “Sueño dorado” lleva más de 40 mil discos vendidos y es un eterno agradecido a su público.
Mira el video aquí: Link
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